martes, 5 de febrero de 2013

20120312 Me siento solo, ¿y qué hago ahora?

Sí lo que te hacen te lastima, no hace falta ni que lo sigas recordando. Olvídalo. Y guarda sólo lo que te haga más persona. Ámate.

Está bien. Si lo que te hacen te lastima, recuérdalo, pero que el recuerdo no te haga daño. Saca la conclusión o el entendimiento de esa lección que te haga más persona. Ámate.

La gente que te quiere, te quiere siempre; a las buenas, cuando el amor florece y se disfruta, y a las malas cuando las personas deciden dejar de verse. O incluso cuando el amor no ha llegado a florecer nunca. En realidad pocas personas te tocarán realmente el corazón y si habrá muchas que habrán querido tocártelo pero no habrán visto el momento. Te habrán amado igualmente toda su vida y nunca te habrás enterado.

Estas últimas personas son quizá un poco más entrenadas en el amor. Habrá algunas de ellas que no se habrán valorado lo suficiente, pero habrá también quienes hayan respetado tu libertad como persona y hayan preferido no relacionarse con alguien si esa relación no ha surgido de manera espontanea para las dos partes.

Parece que últimamente tendemos a personalizar las cosas, llevándonos disgustos tremendos cuando perdemos o estropeamos algún objeto y a cosificar a las personas; esta es mi pareja, estos son mis hijos, estas son mis mejores amistades. Yo creo que en realidad esto ha pasado siempre.

Si de verdad queremos amar, tenemos que empezar por respetar la decisión de los demás a compartir su vida con nosotros; Amo a esta persona, tengo un gran vínculo de amor, pero no tiene porque ser mi pareja, ni hace falta que lo sea. Amo a estas personas, tengo un gran amor y una gran responsabilidad para con ellos, su desarrollo y educación, pero no tienen porque ser mis hijos ni hace falta que lo sean. Amo a la gente que me rodea, comparto y disfruto mi tiempo con ellos, pero no tienen porque ser mis amigos.

Tener pareja, hijos o amigos para demostrarles diariamente que son nuestros y desarrollar nuestra tiranía en base a que nos pertenecen, es tratar a las personas como si fueran objetos. No relacionarse o intimar con alguien porque ya tenemos pareja, no responsabilizarse de ninguna persona porque no son nuestros hijos, o no tratar a la gente que nos rodea con amor y dedicación porque no son nuestros amigos, es igualmente tratar a las personas como si fueran objetos.

Es por eso que me siento solo, ¿y qué hago ahora?

No hay comentarios:

Publicar un comentario