martes, 5 de febrero de 2013

20120308 La sabiduría del cuerpo.

Es inquietante ver cómo nos movemos por el mundo, de esa manera tan dejada y tan valiente. Nos levantamos un día por la mañana si haber digerido el día anterior. Nos forzamos. Apagamos el despertador y hacemos de tripas corazón, o más bien abdominales, para levantarnos de la cama. Porque corazón no hemos hecho. Ni practicado.

Nos metemos en un cajón con más gente a la cual no somos capaces de mirar a la cara. Y llegamos al sitio donde vamos a vivir todo el día, con el único afán de que nos duela sólo lo preciso y de que llegue la hora suficiente cumplida como para irnos de ahí.

De esa manera tan valiente, porque somos como los toros de Miura. Vamos para allá casi sin mirar, más bien arremetiendo hacía cualquier obstáculo que nuestra miopía nos permita distinguir.
De esa manera tan dejada, porque no nos preocupa lo que hacemos, como si fuéramos un naufrago que de momento hace lo que sea porque tiene que llegar a la orilla para no ahogarse.

El problema es cuando pensamos que podemos seguir con ese ritmo diario hasta la eternidad.

Hemos olvidado las acciones para llenarnos de actividades. Hemos olvidado el impulso del corazón, para cumplir la lista de la compra de la cabeza.

Menos mal que está el cuerpo para decir -”Hasta aquí hemos llegado”-.

No lo entiendo, porque normalmente cuando intentamos saltarnos las acciones, es decir las necesidades del corazón. Y no me refiero a los resultados del apareo que también están bien, sino realmente a lo que nuestra inquietud nos reclama. Sabemos que vamos a acabar pagando los platos rotos.

Después de tantos meses quejarse sin poner solución, sin pararse a observar su alma, su persona, su inquietud, su verdadero sentido el cual debería llevarle a disfrutar de sus acciones; hoy está en el hospital.

Ayer su cuerpo le dijo; -”Hasta aquí hemos llegado”-. Espero que pronto podamos disfrutar de su mecánica, pero también humana compañía. Y que esta parada le ayude a ser cada vez más humana y menos miura naufragando.

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