martes, 5 de febrero de 2013

20120306 La bicicleta robada.

Es dificil decidir hasta donde uno es una buena persona. El otro día, ya hace unos meses, mi vecino se hizo con una bicicleta. Como es lógico e imagino porque no tenía otro sitio, la dejó atada con una cadena a un árbol. Durante varios días estuvo o no en ese lugar. Parecía haber un buen ambiente. La cogía, la dejaba atada. Algo normal de alguien que tiene algo que necesita y que usa.

Todos necesitamos cosas, algunos más que otros. Pero esta historia no habla de necesidades si no de falta de respeto. Un día llegando a casa pude ver lo que no esperaba. Alguien la había robado y había dejado solo una rueda y la cadena que la ataba al árbol.

Vivimos en Madrid ya muchas razas juntas, vivimos mucha gente apelotonada. Pero no puedo entender, por muy poco dinero o recursos que tenga uno, que se falte al respeto. No apoyo la propiedad privada, pero no entiendo porque alguien tiene que llevarse algo que no es suyo, que se sabe que se está usando y que además no tiene ningún valor más que para la persona que realmente lo necesita. La forma en que fue robada esa bicicleta no era un hurto en sí, sino algo mucho más grave. Era una falta de respeto.

Me preocupa pensar como los gobiernos nos han engañado vendiéndonos su cultura de escasez y de violencia. Pero me preocupa más ver como la gente se lo cree y hace de ese tema su derecho y su forma de vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario